El ministro de Vivienda, Mauricio Arnillas, reconoció que el Estado peruano no puede asumir la reubicación de todas las familias que viven en quebradas y zonas expuestas a inundaciones. Sus declaraciones abren un debate sobre la responsabilidad del Gobierno y las alternativas para quienes no tienen recursos para abandonar sus hogares.
La llegada de lluvias intensas asociadas al fenómeno de El Niño vuelve a poner en evidencia uno de los problemas más preocupantes del Perú: la situación de miles de familias que habitan en zonas vulnerables y enfrentan el peligro de inundaciones, huaicos y desbordamientos.
En medio de este escenario, las declaraciones del ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Mauricio Arnillas, han colocado en el centro del debate la capacidad del Estado para proteger a los ciudadanos que viven en áreas de alto riesgo.
El funcionario reconoció el 27 de octubre de 2026 que el Gobierno no cuenta con los recursos necesarios para financiar la reubicación de todas las familias asentadas en quebradas y torrenteras.
Esta posición plantea una pregunta que las autoridades todavía deben responder con claridad: ¿qué sucede con las familias que necesitan abandonar sus viviendas, pero no tienen dinero para trasladarse a un lugar seguro?
Ministro de Vivienda reconoce que el Estado no puede reubicar a todas las familias
Durante sus declaraciones ante los medios de comunicación, Mauricio Arnillas señaló que las familias deben reconocer los peligros de permanecer en cauces naturales.
El ministro afirmó:
«El Estado no puede cubrir todo eso; cada familia tiene que tomar conciencia de la situación».
La declaración fue recogida por medios nacionales como RPP, Infobae, Gestión y La República.
Arnillas sostuvo que algunas familias afectadas por inundaciones anteriores regresan a construir sus viviendas en las mismas quebradas, exponiéndose nuevamente al peligro.
Sin embargo, sus declaraciones no estuvieron acompañadas de una explicación detallada sobre cómo podrían trasladarse las familias que carecen de recursos económicos para comprar, construir o alquilar otra vivienda.
El abandono del Estado hacia el pueblo por lluvias: ¿quién protege a las familias vulnerables?
El reconocimiento de las limitaciones del Estado abre un cuestionamiento sobre la respuesta gubernamental frente a las emergencias climáticas.
Aunque abandonar una quebrada o una zona inundable puede ser necesario para proteger la vida, no todas las familias tienen las mismas posibilidades económicas para hacerlo.
Para muchos hogares, una vivienda representa el resultado de años de trabajo y ahorro. Trasladarse implica afrontar gastos de alquiler, transporte y nuevas condiciones de vida que pueden resultar difíciles de asumir.
Por ello, pedir a la población que abandone las zonas peligrosas sin explicar las alternativas disponibles puede dejar a las familias más vulnerables ante una decisión extremadamente complicada.
La prevención de desastres no consiste únicamente en advertir sobre los peligros. También requiere soluciones que permitan a la población trasladarse de manera segura y sostenible.
En este contexto, el debate sobre un posible abandono estatal debe centrarse en las medidas concretas de protección, asistencia y vivienda que se ofrecen a quienes no pueden afrontar una reubicación por cuenta propia.
Gobierno pide abandonar quebradas antes de las lluvias
El 25 de octubre, dos días antes de sus declaraciones sobre la reubicación, Mauricio Arnillas había solicitado a los ciudadanos que viven en torrenteras y cauces naturales abandonar estos espacios antes de que se produzcan desbordamientos.
Durante una entrevista con RPP, el ministro advirtió que las familias no debían esperar hasta que el agua llegara a sus viviendas para tomar medidas de protección.
El funcionario señaló que su intención era evitar pérdidas humanas y generar conciencia sobre los peligros de permanecer en estas zonas.
La advertencia responde a un riesgo real: durante las lluvias intensas, las quebradas pueden activarse repentinamente y transportar grandes cantidades de agua, lodo y piedras.
No obstante, el llamado a evacuar también plantea la necesidad de contar con refugios, asistencia temporal y alternativas habitacionales para las personas que no disponen de otro lugar donde vivir.
El Estado realiza trabajos de prevención, pero reconoce que no son suficientes
El ministro de Vivienda informó que el Ejecutivo desarrolla trabajos de descolmatación de quebradas, limpieza de cauces e instalación de geomallas para reducir los posibles daños ocasionados por El Niño.
Según explicó, la maquinaria destinada a estas labores opera incluso en dos turnos diarios.
Estas intervenciones buscan mejorar las condiciones de los cauces y disminuir los riesgos de desbordamientos y huaicos.
Sin embargo, el propio funcionario reconoció que los trabajos no bastan para eliminar el peligro que enfrentan las familias asentadas dentro de las quebradas.
Esto evidencia que las obras de prevención deben complementarse con políticas de ordenamiento territorial, identificación de viviendas vulnerables y programas de reasentamiento cuando corresponda.
Piura enfrenta lluvias extraordinarias mientras crece la preocupación por El Niño
Las declaraciones del ministro coinciden con los recientes episodios de precipitaciones intensas registrados en el norte peruano.
Entre el 28 y 29 de octubre, el distrito de Canchaque, ubicado en la provincia de Huancabamba, región Piura, registró un acumulado de 154,9 milímetros de lluvia en menos de 24 horas, según la información meteorológica difundida por SENAMHI.
Las precipitaciones provocaron la activación de quebradas y afectaciones en las vías de comunicación de la zona.
Estos acontecimientos muestran la importancia de fortalecer las acciones de prevención y respuesta ante emergencias, especialmente en comunidades donde las viviendas y carreteras están expuestas a desbordamientos.
Las lluvias extraordinarias también generan preocupación por la situación de las familias que podrían necesitar abandonar temporalmente sus hogares.
¿Qué alternativas tienen las familias que no pueden mudarse?
Una de las principales interrogantes que dejan las declaraciones del ministro es la falta de información concreta sobre soluciones habitacionales para quienes no pueden financiar su traslado.
En la cobertura periodística de sus declaraciones no se detalló un mecanismo específico que garantice la reubicación de todas las familias expuestas.
Esto no significa que el Estado carezca de programas de vivienda o asistencia ante emergencias, sino que permanece pendiente conocer cuáles estarán disponibles, qué requisitos deberán cumplir los afectados y cuántas familias podrán acceder a ellos.
Entre las cuestiones que requieren una respuesta pública se encuentran la disponibilidad de albergues temporales, los mecanismos de reasentamiento, la identificación de terrenos seguros y el financiamiento de soluciones habitacionales.
La protección de la población exige que las advertencias sobre los peligros estén acompañadas de información clara sobre los recursos de ayuda existentes.
El Niño vuelve a poner a prueba la prevención de desastres en el Perú
El fenómeno de El Niño representa uno de los principales desafíos climáticos para diversas regiones del país, especialmente por las lluvias intensas que pueden afectar viviendas, carreteras, servicios básicos y actividades económicas.
Los acontecimientos recientes en Piura y las advertencias sobre posibles desbordamientos muestran la necesidad de mantener una respuesta coordinada entre el Gobierno nacional, los gobiernos regionales y las municipalidades.
La limpieza de quebradas y los trabajos de prevención son medidas importantes, pero también resulta fundamental atender las condiciones sociales y económicas de las familias expuestas.
Advertir a una familia que debe abandonar su vivienda puede salvar vidas. Sin embargo, la advertencia necesita ir acompañada de una respuesta sobre dónde podrá vivir y cómo recibirá ayuda.
Una responsabilidad que no debe quedar únicamente en manos de las familias
Las declaraciones del ministro Mauricio Arnillas han abierto un debate sobre los límites de la intervención estatal y la responsabilidad individual ante los desastres naturales.
La población debe atender las advertencias de las autoridades y evitar permanecer en zonas de peligro. Al mismo tiempo, corresponde a las instituciones públicas explicar qué medidas de protección y asistencia pueden ofrecer a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad.
La discusión sobre el abandono del Estado hacia el pueblo por lluvias no debería limitarse a una declaración política. Debe traducirse en preguntas concretas sobre prevención, presupuesto, viviendas seguras y atención a los damnificados.
Mientras el norte peruano registra precipitaciones extraordinarias y se mantiene la vigilancia ante El Niño, miles de familias necesitan información clara sobre las alternativas disponibles para proteger sus vidas.
Desde Deporte 360, continuaremos siguiendo las emergencias por lluvias, los comunicados de SENAMHI y ENFEN y las decisiones de las autoridades, con especial atención a la situación de las poblaciones vulnerables del norte del Perú.
Publicado: 29 de octubre de 2026.
Fuentes: RPP Noticias (25 y 27 de octubre), Infobae, Gestión, La República y reportes meteorológicos atribuidos a SENAMHI.

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